El blog de Yenas

Curioseando y compartiendo


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Mi primer amor, mi primer hogar

… Una carta para la que estoy usando los dedos de mi mano como vehículo de lo que mi corazón, mis entrañas y mi ser piensan y sienten. 

Ahora que he estado trabajando muy de cerca con mujeres y algunas de ellas embarazadas o recién teniendo a sus bebés, me doy cuenta de la enorme responsabilidad que es ser madre. Algunas de ellas han compartido cómo, en circunstancias muy difíciles, han preferido no serlo, y las respeto. Otras cómo por el contrario, les ha costado muchísimo tener a un bebé, expuestas a un montón de preguntas si estarán bien de salud, si algo no están haciendo bien, expuestas a la crítica de quienes les rodean. Y no solo es el embarazo, sino el momento del parto que es uno de los más decisivos en la vida de las mujeres que deciden ser madres; sino todo lo que viene después: Desveladas, limpiar vomitadas, cuidar enfermedades, dar de comer; equivocarse mil veces, tolerar llanto, desesperarse, preguntar qué no se está haciendo bien, apretarse económicamente… Pero también con sus recompensas como el que un ser chiquitito te llame “mamá”, el que una hija (o cuatro) te vean como la mujer más bella que existe y existirá, como su ejemplo de vida, como el reírse juntas mil veces de la misma anécdota de cuando eras bebé. De que puedas echar un ojo a uno de los muchos volúmenes de álbumes de fotos, que has guardado con tanto amor estos años porque cada momento ha sido precioso y nunca volverá. Ahora lo intuyo…

Una es madre toda la vida… Y cuando recibo un mensajito, una llamada, una imagen deseándome un buen día, preguntándome cómo estoy, preocupada por mi salud o preocupada simplemente porque “no me he reportado” lo entiendo (aunque a veces me desquicie un poco, jajaj). Es el amor que no conoce fronteras. Son tus brazos los que añoro cuando me siento un poco enferma y un poco sola y un poco incomprendida, son tus brazos y tu perfume que me consuela, me conoce desde lo más profundo y mueve los nervios más primitivos de mi ser. De ti, de tu sangre vengo, del rincón más sagrado de tu cuerpo me nutrí y me formé. Tú fuiste la primera en saber que yo existía, la primera en creer en mí y en defenderme, la primera en escuchar los latidos de mi corazón y la primera en soñarme. ¡Eres mi primer amor! Eres tú lo primero que yo vi del mundo, lo primero que conocí como un hogar… 

Me miro en tí y somos tan iguales, y tan distintas. Nos leemos el pensamiento y podemos reaccionar muchas veces a lo que la otra está pensando y sintiendo. Pero no cabe duda de que todo el tiempo y con mucho amor (hasta en las discusiones y desacuerdos) estamos conectadas aprendiendo una de la otra. Agradeciendo a la vida que nos haya puesto en el mismo camino. Agradeciendo que hayas dicho SÍ a la posibilidad de que yo existiera. Agradeciendo una y mil veces, que hayas sido tú y no otra, con mi papá y no con otro, los que me invitaran a vivir un rato en el mundo. 

Nos quedan años de crecer, de amarnos de abrazarnos, de sentirnos cerca, como amigas, como mujeres como hermanas, como madre e hija que somos, (y tal vez en un futuro como hija y madre). Que cada día, cada año, cada momento y cada risa estén llenas de tu fuerza vital que el universo te dio para ser madre… que ojalá un día, si tengo la bendición de ser madre también, me acompañes, me guíes, me instruyas y me regañes, que me obsequies un poquito de esa energía creadora que es tan tuya y de nadie más. 

Todas las madres son mujeres

pero no todas las mujeres son madres. 

Todos venimos de una mujer, pero 

para que esa mujer se pueda llamar madre, 

hace falta que decida abrir su corazón, 

que decida renunciar a muchas cosas que son deseables, 

comodidad, sueño, belleza (que adquiere de forma permanente 

por misteriosos caminos del espíritu,

aunque no siempre corresponde a la que demanda de sí

el mundo) 

hace falta que aprenda a equivocarse 

y a que nada está escrito. 

Yo no sólo vengo de una mujer

Vengo de una madre que es ejemplo de generosidad

paciencia, humildad y armonía.

Que no ha escatimado amor, recursos ni tiempo

para que yo y mis hermanas seamos las mujeres que somos hoy. 

Que además, ha sido madre para much@s otr@s,

que se acercan a ella y le piden consejo y consuelo,

que la siguen, la admiran, aprenden de ella. 

Hace falta un corazón grande, que tenga mucho espacio

para guardar cada memoria y cada momento

de felicidad, de ansiedad o de extravío

de insomnio, de enojo o de cansancio. 

Hace falta que mire a la Luna para entender

cómo es que llegado el momento, l@s hij@s la mirarán

le preguntarán, le reprocharán o se irán

y como el ciclo que vuelve, también ellos volverán

la amarán, pedirán perdón, la entenderán

y al final de la vida, también ahí, a su lado,

serán ellos los que guíen sus pasos.

…………………

Para mi mamá. <3 Mayo 2013.

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La menstruación NO es un tema político

En Venezuela, en este mismo momento, se está hablando de menstruación. Y no en un tono favorable, sino en el peor de los tonos misóginos, capitalistas y cegados por la ilusión del progreso. Varias orgullosas usuarias de las toallas de tela (entre ellas yo incluída) hemos recibido cualquier cantidad de ofensas personales al intentar abrir un diálogo objetivo sobre el tema. Les invito a que vean el video que abrió a polémica y que lean los comentarios que ahí se están compartiendo. (Compartido por Verena Vásquez)

Es cierto, el video tiene ya una tendencia política. Pero sus detractores, en vez de ponerse a investigar a fondo en qué consiste la propuesta, la tacharon inmediatamente como una movida política para evitar hacerse responsables de la suficiencia de insumos de higiene femenina. Todo esto, evidentemente, sin hacer ningún tipo de investigación sobre los riesgos reales que conlleva el seguir utilizando productos desechables. Con toda saña racista, calificaron a las protagonistas del video como pobres indias ignorantes, cochinas, animales, retrógradas; mezclando todo tipo de insultos parecidos a personas como yo que comentamos a favor de la propuesta y a favor de quitarle el tono político al tema; y haciendo gala de misoginia e ignorancia. Aquí un artículo al respecto, que profundiza un poco más en la situación política que desencadena estas reacciones. (Compartido por Cristina Gil)

Existen muchísimos recursos en internet en dónde consultar los grandes beneficios de volver a las toallas de tela. Artículos y libros enteros que recuperan la sabiduría de nuestras abuelas, con técnicas de producción actuales que hacen que las opciones en el mercado sean muy cómodas, muy bonitas, muy útiles, fácilmente lavables. De las mujeres que las usamos (es ya una comunidad bastante grande) nadie ha reportado haber tenido infecciones vaginales por esto, todas reportan mayor comodidad, cero olores y ningún problema para lavar y sacar manchas. Nada de esto nos toma mayor tiempo ni recursos que aquellos que usamos para lavar toda la ropa como normalmente se hace. Y por el contrario, reportamos un reencuentro con nuestra sangre, un desvanecimiento de todos nuestros prejuicios, un sentido de pertenencia a nuestro género y a nuestro mundo, una reconexión con lo sagrado que nos había sido arrebatado de nuestras entrañas. No existe lo que llaman “un olor a vagina putrefacta”, porque la vagina no se está pudriendo, está en plena vida y nos está diciendo lo sanas que somos, lo rebosante de vida que estamos, la naturaleza actuando a través de nuestros cuerpos. ¿Qué puede ser más hermoso que eso?

Nuestra sangre femenina es el primer cobijo del embrión humano. Está cargada de nutrientes que son nuestro primer alimento. Decir que la sangre menstrual es asquerosa es de hecho, renegar de nuestras madres y abuelas y de nuestra propia vida. A partir de esto vienen más decisiones cotidianas en las que tomamos consciencia de cómo estamos tratando a nuestro cuerpo y a nuestro medio ambiente. ¿Cómo y qué comer? ¿Qué tomar cuando me siento enferma? ¿Qué productos consumir? ¿Cómo cuido de mi higiene? E incluso esta actitud crítica y reflexiva se va extendiendo hacia nuestras relaciones personales y forma de interactuar con los demás. Cómo mantener amistades sanas, cómo manejar sabiamente las emociones y opiniones, cómo reciclar nuestras emociones negativas. Es un aprendizaje que implica en verdad, desaprender hábitos y falsas creencias con las que crecimos.

Quienes incluso, fertilizamos nuestras plantas con nuestra sangre menstrual nos hemos percatado de que no se mosquean, no huelen mal, no se queman, no se mueren; sino que por el contrario, gracias al hierro contenido en el el fluido, las plantas adquieren un color verde intenso, adquieren firmeza y aguantan climas tan extremos y sin sol como en el norte de Europa que es donde vivo actualmente. ¿Y cómo no va a serlo? Si la sangre menstrual está llena de información genética que le comunican a mi alimento lo que yo necesito consumir. Esta inteligencia natural es la misma que la de la leche materna, en la que la madre produce exactamente el tipo de nutriente que su bebé necesita. Es la simbiosis que existe en la naturaleza en muchos niveles, y que los seres humanos, en pro de un avance tecnológico deshumanizado, estamos desaprovechando para nosotros mismos, y en el peor de los casos, lo estamos destruyendo para otras especies. Usar una toalla de plástico por cuatro horas que luego estará degradándose en la tierra o en el mar por los siguientes 600 años… Eso sí es asqueroso. Sin contar las incomodidades e irritaciones que el uso de esa toalla provocará en la piel de los genitales de muchas mujeres, con sus sabidas infecciones y molestias, así como con el gasto que esto se lleva de nuestro presupuesto mensual. Multiplicar esto por la cantidad de mujeres en el mundo y la cantidad de toallas que se utilizan… los números empiezan a ser bastante impresionantes. Aquí otro video de unas chicas en Ecuador, que hicieron toda una investigación al respecto. (Compartido por Samanta Lezama)

¿Cómo empezar a operar el cambio? ¿Cómo informarse más, aprender, reflexionar e implementar? Porque sí, todos podemos hacer algo desde nuestra posición, nuestra edad, nuestro género. Comencemos por entender que el ser humano no es el centro de la creación. No somos ningún ser especial que tiene el derecho de subyugar a otras especies, los recursos del mundo o a otras personas. No hay categorías entre nosotros. Todos somos UN género humano y somos parte de la naturaleza, ésta no nos pertenece. Entendiendo este sencillo principio veremos claramente las relaciones que se establecen entre nosotros y la naturaleza, que todo lo que hacemos tiene consecuencia en este mundo y que cuando concientizamos algo y lo hacemos muchas más personas, el impacto se incrementa o se reduce considerablemente.

Como mujer, es imprescindible ver el documental “La Luna en ti” de Diana Fabianova, que muestra explícitamente cómo la menstruación se ha manipulado a través de la historia (de la cual el caso venezolano será un capítulo más) para poder someter a la mujer a las conveniencias del poder patriarcal. Cómo en verdad necesitamos reconciliarnos con nuestro cuerpo para salir de ese círculo vicioso de manipulación y dependencia de un sistema uni-género.

También, comenzar a leer otro tipo de información que nos abra los ojos a esa realidad que se nos ha inducido a ignorar, porque una mentira repetida mil veces no se convierte en verdad.

Puedes googlear: toallas de tela, copa menstrual, dioxinas, ecofeminismo, menstruación consciente y sus variantes en otros idiomas.

Puedes buscar libros de: Clarissa Pinkola Estes, Sabine Lichtenfehls, Christiane Northrup, Pabla Pérez San Martín, Casilda Rodrigáñez, Judy Grahn, Lucia Renee

Puedes visitar los blogs de: Helecho Verde, El camino Rubí, Gaia Scouts, Flor de Cayena, Ginecología Natural, Museum of Menstruation, La Carpa Roja, The project of 35

Puedes comenzar a hablar de menstruación como charla de café y quitarle la etiqueta de tabú que ha tenido por siglos.

Puedes comenzar a llevar un calendario lunar con todas las observaciones de tu ciclo y compartirlo con tu pareja para que juntos aprendan a trabajar con la naturaleza y no en contra de ella. Él o ella debe ser tu primer cómplice para esta tarea, pues es al tener una pareja, se convierte en un increíble viaje compartido.

Puedes comenzar a tratar a tu sangre como algo preciado y no como algo asqueroso, pintando con ella y luego depositándola en la tierra a tus plantas. Desecharla por el inodoro es mucho mejor que desecharla envuelta en una toalla que no va a desintegrarse mientras tú vivas. [Yo estoy haciendo mi álbum y llevo tres pinturas, cuando complete el año lo daré a conocer con mucho gusto y orgullo]

Puedes unirte a un círculo de mujeres y comenzar a platicar con otras sobre sus experiencias, vivencias, consejos y prácticas.

Si eres hombre, puedes comenzar a preguntar a tu pareja, amigas, hermanas, mamá, cómo es menstruar, en vez de dar por hecho que las mujeres somos un manojo irracional de hormonas. Puedes comenzar a darte cuenta de que son tus acciones las que provocan las reacciones de cualquier persona, y no desacreditar a ninguna mujer por tener o no tener la menstruación. Revisar tu propia actitud hacia las mujeres verdad es una gran ayuda. Aplicable también a mujeres que no dejarán de criticar a otras por lo mismo en su afán de querer pertenecer a este mundo masculino, anulándose a sí mismas en el camino.

Otros artículos para leer:

- The menstruating buddhist

- The art of opening

- Una lista de excelentes libros para leer sobre la naturaleza de la mujer

- Wild man, wild woman. An interview with Dr. Clarissa Pinkola Estes, from the Men’s Web.

- Organización mundial de la Salud, dioxinas

- De alternativas saludables y otros debates (con opinión médica)

Y seguro que hay muchos más, seguimos en la búsqueda.

Si tienes links que te gustaría añadir, puedes dejarlos en tus comentarios para que los pongamos en este texto, junto con tu nombre. :) ¡La colaboración es imprescindible!


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Visiones en torno a lo femenino en TED

Las pláticas de Ted son inspiradoras. Un montón de gente hablando sobre ideas, puntualizando sobre los hechos que se han vuelto tan cotidianos en nuestras vidas y que especialmente, dejamos de ver. Pero no por eso dejan de ser dolorosos o inhumanos.

Acá comparto una selección de videos de TED talks que hablan especialmente asuntos de mujeres. La mayoría está sólo en inglés, ups. Pero espero que quienes puedan verlos los compartan. De cada uno doy un breve resumen.

Hay muchos más que no he visto y todos los quiero ver. Así que si subo uno nuevo a este mismo post prometo avisar para que re-chequen la colección.

 

IT’S A GIRL (ES UNA NIÑA)

Las palabras más terroríficas en India y Asia. El genocidio sistemático de más de 200 millones de niñas en India y China con bases tradicionales es algo que debe replantearse: Mientras en las familias una niña es eliminada al no llegar el ansiado hijo varón, en las sociedades hay una fuerte mafia de trata de personas, niñas secuestradas y prostituídas o vendidas para ser esposas.

 

THE LOOKS AREN’T EVERYTHING | TRUST ME, I’M A MODEL (LA APARIENCIA NO LO ES TODO | CRÉEME, SOY MODELO)

Cameron Russell, modelo americana, explica cómo el ser blanca, alta y delgada no es motivo de admiración. Hay una industria detrás que ha sentado las bases de la discriminación racial, fundamentada solamente en parámetros estéticos que nada tienen que ver con la diversidad o profundidad del mundo que nos rodea.

 

TIFFANY SHLAIN | THE CONNECTION TO EVERYTHING

Tiffany habla sobre la conexión que existe entre el mundo interno de cada persona, los sucesos que ocurren en nuestras vidas y lo que vemos a nuestro alrededor. ¿Puede la tecnología acercarnos y expandir nuestra experiencia en el mundo o está haciendo exactamente lo contrario? ¿Qué papel jugamos las mujeres en el caótico orden del mundo actual?

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Relacionados en este blog:

- Transición

- Las mujeres y su “día” 


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LA MEJOR HERENCIA DE UNA MADRE PARA CON SU HIJA

Reblogueado desde ES EL MOMENTO LUHEMA:

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Si nuestra madre no ha sanado sus heridas como hija, mujer, como amante, como mamá, como persona adulta,  reflejará a su hija inconscientemente sus insatisfacciones. No hay peor herencia que esa, pues tendremos que liberarnos a nosotras mismas de ciertos estigmas propensos a repetir  y además tendremos que liberar el peso añadido que llevamos acuestas y que nuestra madre no pudo soltar.

Leer más… 88 palabras más

Del Blog de Luhema, para reflexionar madres e hijas. Y de hecho yo creo que también aplica a los padres. ¿O no? Saludos a los seres humanos en búsqueda del crecimiento.

“Transición” un minidocumental para compartir

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El amor al mundo comienza por el amor y aceptación de uno mismo. Pues si bien no somos el mundo, nuestro cuerpo es el vehículo por el cual podemos conocer lo que hay a nuestro alrededor. Este pequeño documental muestra cómo un grupo de mujeres afroamericanas en Estados Unidos, deciden volver a sus raíces, literalmente, comenzando con su cabello. Seguramente a varios de nosotros nos vendrá muy bien verlo.

¿Alguna vez nos hemos sentido feos, diferentes, no aceptados? Hay que mirar otra vez para adentro, afuera hay mucha insatisfacción, se nos promueve una estética y unos valores que no necesariamente coinciden con los nuestros. Habiendo tanta diversidad en el mundo ¿Por qué insistimos en ser iguales? ¿Por qué tenerle miedo a los significados impuestos para cada cosa cuando cada quien puede crear su propio diccionario y enriquecer el mundo con su visión?

Video dedicado a todas las mujeres (y hombres también) que están encontrando su fuerza en su propia esencia e inspirándonos a los demás a hacer lo mismo. (en inglés con subtítulos en español) Haz click en el siguiente enlace:

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Relacionados en este blog:

- Las mujeres y su “día” 

- Visiones de lo femenino en TED


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Las mujeres y su “día”

A veces, cuando me dicen “Feliz día de la Mujer” me confundo un poco. Porque, a diferencia de otras celebraciones (Como el cumpleaños, el día del maestro, el día de la madre, etc.) ser mujer es una condición que simple y sencillamente, es. O sea, no elegí ser mujer, y de hecho, no celebro todas las condiciones con las que se ha tratado a nuestro género por siglos, imponiéndonos costumbres, formas de pensar, presiones externas, violencia, discriminación (incluso entre las mismas mujeres que es más despiadada a veces, que de hombres a mujeres), expectativas en la forma en que debemos vernos, ser hacia con otras personas en general, e incluso, expectativas en cuanto a cómo debemos educar a nuestros hijos para que continúen ese hilo de pensamiento nocivo. ¿Feliz día de la mujer? Intenta decirle eso a mujeres que viven oprimidas y discriminadas, despojadas, en violencia, privadas de su libertad y seguridad, que han sido acosadas, violadas o que han fallecido simplemente por haber nacido mujeres… no les haría ninguna gracia.

Para mí el día de la mujer es un día de reconocer a las mujeres que en épocas anteriores a la nuestra se han partido la madre para que las mujeres de hoy en día gocemos de un montón de derechos que antes ni siquiera eran tomados en cuenta, y nos han devuelto poco a poco la humanidad que la mujer merece tener el mundo. Y la fecha no es esencialmente una celebración, sino un recordatorio de que como mujeres nos toca seguir uniéndonos en solidaridad para garantizar que toda niña o mujer en el mundo adquiera más derechos, se empodere para que pueda tomar sus propias decisiones en bien de la comunidad y en plena libertad, pare de sufrir abusos sexuales y laborales y goce de salud y seguridad.

Acá comparto un videito que me dejó pensando muchísimo en este hecho y que espero que nos hagan abrir los ojos a la realidad del mundo: En que mujeres y niñas estamos en desventaja y verdadero peligro, y que necesitamos hacer más, educar a nuestras niñas, concientizar a las adolescentes, cambiar nuestra visión como adultas, solidarizarnos en vez de criticarnos e incluso unirnos a causas que apoyen a las mujeres de una u otra forma.

Ahora, si de celebrar se trata… 

Personalmente, en los últimos dos años, he tenido la oportunidad de conocerme como mujer en sentidos en que nunca pensé hacerlo. Y no solamente conocerme, sino amarme con todos mis claroscuros. He vencido algunas batallas personales de decisiones que sólo me competían a mí y en que otros estaban metiendo mano (conmigo o sin mí). Me he estado reconciliando con mis ciclos naturales y conectando a través de ellos con los ciclos naturales de otras personas y del mundo. He aprendido a celebrarme, pero no un día, sino todos los días. Sí, es cierto. Y me encantaría que muchas mujeres más lo hicieran, así que si del ritual se trata, diría que más bien lo que hay es un largo camino por comenzar a recorrer hoy, del que no sabemos el final, pues cada etapa en nuestras vidas nos trae enseñanzas nuevas por asimilar y compartir. El primer paso para mí fue darme cuenta de que sí, tengo arrugas, sí, he ganado peso, sí, tengo canas, y NO, no haré nada por alisarme la piel, bajar de peso para estar flaca como escoba ni tampoco me quiero pintar el cabello. Sí, tengo cólicos endemoniados, pero NO, no quiero tomar pastillas y hacerme la enferma cuando menstrúo… ¡Estoy sana, feliz y completa! Y las mujeres más sabias que existen en mi vida lo están también. ¿Para qué complicarme la vida con cosas que NO necesito?

Dicen que unas cosas atraen a las otras y así fue que fui invitada a un círculo de mujeres con unas chicas en Suecia. Estas reuniones y platicar todas estas cosas con más mujeres más o menos de mi edad -algunas mayores, con hijos, otras más jóvenes en la universidad- me han dado la bendición de encontrar más hermanas (tengo tres de sangre y otras cuantas de corazón), de no sentirme sola en ninguna parte y de encontrar una fuente de inspiración y fuerza, y serlo para otros también.

Así que para celebrar el día de la mujer, tengo tres (o más*) ideas:

1. Reconciliarse con el cuerpo y obsequiarse un paquete de productos menstruales alternativos: Que harán que toda mujer replantee sus creencias negativas del cuerpo y valore los días rojos como días sagrados. Además de que se ahorrarán un dineral por unos buenos 10 años y le ahorrarán al medio ambiente toneladas de basura al año. Mi recomendación personal es Helecho Verde pero hay muchas, muchas opciones más.

2. Reconocer y honrar a las mujeres en tu vida: ¿Por qué no empezamos con la propia madre? Por un mes, escribir el nombre con el apellido materno, y claro, si la tienes en vida, hazle una linda carta, agradécele lo que ha hecho por ti, conoce la historia de tus abuelas y tus tías, quiénes son en verdad, qué batallas tuvieron que librar cuando eran jóvenes, mira sus fotos, admira su belleza. Invita a todo el que puedas, hombre o mujer, a honrar a sus madres y mujeres este día, y es más, ni tienen que regalarles nada, más que su propio interés y corazón, escucharlas, abrazarlas agradecerles. Además, buscar ejemplos de mujeres que nos han abierto puertas a nuestros derechos en épocas pasadas, como Sor Juana, Marie Curie, Anaïs Nin, Marie Stopes, Leona Chalmers, entre muchísimos brillantes etcéteras… ¿Me compartes tus heroínas favoritas?

3. Organizar tu propio círculo de mujeres: Junta a tus amigas y cuéntales la idea, reúnanse para platicar cosas importantes (evitando el viboreo de la fiesta pasada, que no nos lleva a nada), ¿conoces a tus amigas realmente? Hacer un círculo de confianza nos lleva a la hermandad, y la hermandad a la empatía, y la empatía a la solidaridad. Aquí les comparto un archivo de mi experiencia en el círculo de mujeres para que la tomen, la adapten, la experimenten, le hagan cambios o lo que quieran… en realidad lo importante es dar el primer paso y todo círculo es único y especial así que mis ideas pueden servir o no, pero ojalá al menos inspiren.

4. Unirte a alguna causa a favor de las mujeres: Y vaya que hay, porque nos hemos concientizado de las duras situaciones que pasan las mujeres en nuestros tiempos, en pleno siglo XXI: Cáncer de seno, pobreza, violencia, esclativud sexual, secuestros, asesinatos, enfermedad, hambre, explotación y un doloroso etcétera. También hay organizaciones que apuestan por la educación, la producción cultural, la salud, el bienestar comunitario, y la buena actitud (como mi querida Risaterapia) que aunque no son específicas de un género, nos hacen abrirnos y reflexionar hacia un mundo más humano y equitativo. Unirnos a causas de las mujeres nos hace unirnos a la vida, a la comunidad, pues son las mujeres quienes invisiblemente sostienen a las comunidades. Si lo haces (seas hombre o mujer) puedes estar defendiendo HOY los derechos de tu novia, madre, esposa, hermana, hija, nieta, bisnieta… honrando a tus mujeres que han librado silenciosas batallas en el pasado… Y sentando bases para el desarrollo de las mujeres en el futuro y sociedades más prósperas, más amorosas y más solidarias… ¿No te gustaría vivir en un mundo así?

¡A mí sí! 

Durante este mes estaré publicando información que me encuentre relacionada con el tema de las Mujeres: Artículos, imágenes, frases, libros, un buen de información. Los estaré ligando a este post, y por favor si alguien tiene algún interés específico no dude en dejarme un comentario, que a mí también me interesa el tema y me pondré a la búsqueda para intercambiar información valiosa.

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La emoción de los números de 2012…

Qué emoción saber que la tecnología puede unirnos, personas que están en otros países leyendo lo que uno escribe… A veces no nos damos cuenta de que las cosas que hacemos tienen impacto en la vida de otros, a veces pequeño a veces significativo, quién sabe. Pero qué emocionante vivir en esta era en que lo que decimos y pensamos tiene alas. ¡Gracias por leerme este año y nos seguimos en el 2013! – Yenas -

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.

Aquí hay un extracto:

600 personas llegaron a la cima del monte Everest in 2012. Este blog tiene 3.100 visitas en 2012. Si cada persona que ha llegado a la cima del monte Everest visitara este blog, se habría tardado 5 años en obtener esas visitas.

Haz click para ver el reporte completo.