El blog de Yenas

Curioseando y compartiendo

Familia

Deja un comentario

El orden divino te hace nacer entre personas a las que les has cambiado la vida solamente por llegar al mundo. Creces, y estos padres y estos hermanos que la vida te dio, están aquí para amarte y corregirte, para guiarte y abrirte el camino que te espera. Te han dado lo mejor de sí mismos: sus genes fuertes, su voz, sus ojos, su risa. También su mal carácter, su soberbia y sus malos hábitos. Pero la familia lo que hace es prepararte para la vida. Una vez leí que quien se sobrepone a su familia, puede lograr todo en la vida, y es verdad, en el mejor de los sentidos. Pues la familia evoluciona todo el tiempo, vamos de necesitarnos a querernos. Lo importante es respetar el momento en que dejamos de necesitarnos para querernos con toda la fuerza. El desapego es un importante ejercicio de la familia y lo estoy viviendo todo el tiempo. Con el tiempo, he aprendido a ver a los maravillosos seres humanos detrás de los padres imperfectos, a las increíbles almas detrás de las discusiones de hermanas. Si naciera de nuevo, querría tenerlos de nuevo. Con el tiempo, he aprendido que a veces los papeles se invierten y entonces los padres tendrán que abrir los oídos para aprender de sus hijos, y espero guardar este aprendizaje y saber escuchar a mis hijos cuando vengan a cambiar mi vida.

En la vida, además, te van surgiendo hermanos, hermanas, primos, primas, padres, madres y abuelos que no sabías que tenías. Esos los eliges tú… y eso es lo más maravilloso de la familia. Que uno al final decide con quién quiere establecer lazos, mantenerlos y fortalecerlos. De mis mejores amigos, he aprendido la incondicionalidad de la familia, cuando eliges a alguien para que sea parte de tu familia, podrán pasar años de no vernos y sin embargo no perder nunca el contacto, el cariño, el respeto y el amor. He tenido mucha suerte por haber encontrado en esta vida a tanta gente que quiero y que tiene un pedazo de mi corazón. Ante todo, agradezco todos los momentos en que he compartido la comida, la cama, el sofá, las lágrimas, la risa, el maquillaje, las fotos, el cine, el museo, el centro, el taxi o la banqueta. Momentos de incondicionalidad en los que nos mostramos como somos y sabemos que así se nos quiere.

Autor: yenas

Diseñadora, viajera, aventurera, que goza de la vida y se sorprende con ella a cada momento.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s