El blog de Yenas

Curioseando y compartiendo


1 comentario

El árbol de las semillas mágicas

¿Cómo era ese dicho de que en la vida hay que sembrar un árbol, tener un hijo y escribir un libro?
Bueno, pues hoy quiero olvidarme del hijo y del libro.
Hablemos del árbol.
Hace unos años, yo pensaba que lo importante en la vida era poner granos de arena. Pero la arena es estéril. Podemos poner mil granos de arenas que juntos con otros miles pueden ser un desierto. La arena es una buena intención que no siempre fructifica.
Después, elegí plantar semillas. Unas semillas mágicas.
Cuando las tuve en la mano, y un alguien muy mágico me las compartió, la verdad que pensaba que eran unas semillas muy chulas, pero no tenía idea de cómo iban a brotar, si tendría, flores, frutos o sería una enredadera de esas que trepan por todos lados. No sabía si era un arbusto, un árbol o sólo unos jellybeans. Sabía que eran unas semillas exóticas, un poco raras y divertidas, había quien dijo que de ahí nunca brotaría nada, o nada interesante al menos. Hubo quien dijo también que posiblemente brotaría algo colorido por un tiempo y luego se marchitaría con los rayos del sol.
Las semillas fueron en verdad mágicas, mucho más de lo que yo, o cualquiera de los que aramos, nos pudimos imaginar.
Las semillas despertaron, brotaron en ramas enloquecidas que querían alcanzarlo y tocarlo todo. Echaron una raíz que se agarró a la tierra con ganas de quedarse para siempre. Y aunque a lo largo del tiempo ha parecido que se nos seca la planta, que se debilita un poco la ramita, sólo ha sido para dar un estirón y regalarnos algo nuevo: Un tronco con corteza, frutos cargados de jugo dulce, flores abiertas a la vida, polen y semillas, que se las llevaron a diseminarse por todos lados.
En las ramas de nuestra planta mágica empezaron a hacerse nidos. Algunos pajarillos atolondrados encontraron con quien hacer parvada. Algunos hicieron un huequito en una rama y se quedaron a vivir ahí. Otros escalamos a las ramas más altas a ver qué mas se podía ver desde donde nunca antes habíamos pensado que veríamos algo. Vimos horizontes, vimos reinos lejanos, vimos las estrellas, y vimos las raíces corriendo dentro de la tierra, luchando por seguir su camino.
Lo mejor del árbol de las semillas mágicas es que tiene una virtud: Cuando lo compartes, tienes más. Nadie es su dueño, pero es de todos. Todos los que han ayudado a cuidarlo se han llevado algo del árbol para sí mismos y sin embargo, eso ha hecho que el árbol tenga más abundancia para regalarle al mundo. Todos los que se han llevado las semillas, a plantarlas de corazón, han conseguido frutos inimaginables. Algunos recuperaron la alegría perdida, otros adquirieron una confianza de hierro, otros abrieron su visión de la vida. Otros encontraron hermanos, amores, amigos. Otros, una razón para seguir viviendo y trabajando en este mundo. Pero todos, bajo su sombra, logramos lo que muchos no han conseguido en muchas vidas: Sentirnos humanos.
dscn1357

Sentirnos humanos. ❤ 

Oficialmente, este año 2017, Risaterapia ha existido desde la mitad de mi vida, y me dio todos estos regalos que no pueden sustituirse de ninguna forma. Como muchas personas, puedo afirmar que mi vida y yo misma, no sería la misma si no existiera Risaterapia. Y me siento bendecida de formar parte de esta historia, de muchísimo trabajo pero también de enormes satisfacciones. Sencillamente de ver la forma más amorosa de ser mejor para estar ahí para otras personas. (Gracias Andrés, mi hermano y mi sembrador favorito).
Quiero que este árbol nos rebase, que abarque tanto tiempo y espacio, que le gane a la nube de mal humor, pesimismo y miedo que reina en el mundo. Que acoja a muchas personas de diferentes colores, edades, lenguas y países. Que hace 18 años lo que parecía imposible, ahora se siente tan cercano y casi real… Unir al mundo compartiendo alegría. Que haya más Serpentinas, más Cesos Locos, más Clavitos, Guatekes, Betitos Babosos; más ideas, más proyectos, más alcance. Más corazones en la punta de la nariz. Para esto, todos, donde estemos, podemos ayudar.
Felicidades a Risaterapia (¡que ya es mayor de edad!) y a tod@s l@s Médic@s de la Risa en México y en todos lados, los que han sido, los que ya se fueron, los que siguen y los que vienen… ¡Sigamos haciendo lo que mejor hacemos, regalarle más amor al mundo! 
Anuncios